Fácil es ver en esta sitcom una especie de adaptación gringa de las novelas mexicanas, una rica que ya no es rica y se vuelve mejor persona. Parecer ser una fórmula que nunca falla, siempre querremos ver a un exitoso irse abajo y luchar como el resto de los mortales, que se empantane y fracase como los demás, porque la vida no es justa, no lo fue con nosotros al no darnos nada y no lo fue con él al dárselo todo y quitárselo de esa manera. Así nos gusta pensar al disfrutar del fracaso ajeno, nos sentimos iguales.
2 Broke Girls cuenta la historia de Max y Caroline, la primera ha sido pobre toda la vida y la segunda apenas se está acostumbrando, la primera tiene un sentido del humor y de la vida un poco retorcido, la segunda todavía no sabe cómo vivir con un presupuesto mensual de menos de cuatro dígitos. Cuentan siempre con una moraleja disfrazada de ironía, que lo mejor de la vida son las amistades, por encima del dinero, no importa qué tan malo parece todo, qué tan horrible es el trabajo o tan imposibles los sueños, es mejor tener amigos en quién apoyarse antes de preocuparse por no tener efectivo para un par de zapatos. Lecciones que deberíamos aprender en la vida real, claro que la mayoría dirá que es eso lo que piensa y lo que aplica, pero todos sufrimos cuando tenemos un montón de amigos pobres a los que no les podemos pedir prestada plata para la boleta del Estéreo Pixies. Eso es otra cosa.
La cuestión es la siguiente: mucho se puede decir sobre lo
mala que es la televisión, lo nociva y corruptora que puede ser, pero también
mucho se puede decir sobre lo educativa que resulta en ciertos casos, yo
aprendí a hacer máscaras con Art Attack, aprendí de naturaleza con Naturalia y
supe más o menos cómo se hace una autopsia con CSI. Esta serie es uno de esos
casos en los que uno, además de reírse por su humor negro y maravilloso,
también puede aprender valores, como ese que nos deja de enseñanza en el
capítulo “And the piece of sheet” temporada 3, episodio 6. No hay que apegarse
a las cosas materiales, no hay que depender de un objeto para ser feliz o estar
cómodos, todo es pasajero y efímero, lo importante es lo que uno lleva por
dentro. Bueno, la televisión no es siempre mala.
Hablando de cuestiones más televisivas respecto a esta
serie, podemos decir que tiene una realización sencilla. El mismo cast, las
mismas locaciones, casi todo en interiores (estudios) y sus gastos extras (invitados,
extras, exteriores, etc) no son muchos porque pocas veces usan estos recursos,
lo que hace que la serie tenga un costo menor y su margen de ganancias sea un
poco más amplio. El encanto de 2 Broke Girls es el dúo dinámico que lleva la
historia, la rubia, irónicamente inteligente y la morena exageradamente buenona
y con un sentido del humor socialmente incorrecto. Además del resto del cast,
para nada despreciable en su rareza y exoticidad, una polaca con creencias
locas, un ucraniano adicto al sexo, un negro que tuvo una juventud bastante
díscola y un coreano sicorrígido al que le hacen bullying todo el tiempo y no
se defiende. Una receta exitosa, que ha generado millones de adeptos alrededor
del mundo, generando comunidad identificada e identificable, seguidores a
ciegas. Finalmente es a eso a lo que le apuntan las cadenas a la hora de
producir, realizar y programar algo en la caja mágica, generar seguidores que
signifiquen dividendos a la hora de pautar y producir más ganancias.
Honestamente, 2 Broke Girls me gusta porque yo también soy
mesera, yo también trabajo por las propinas y también tengo deudas qué pagar, mis
compañeros de trabajo también son un poco exóticos y mi jefe también es un pain
in the ass.

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